San Luis de Quillota cerró una temporada para el olvido en el torneo de Primera B 2025, donde no logró meterse en la liguilla de ascenso y finalizó en la novena posición con 39 puntos. Sin poder cumplir los objetivos deportivos trazados a comienzos del año, la dirigencia del club decidió realizar una fuerte reestructuración de cara a la próxima temporada.
El primer paso fue la salida del técnico Fernando Guajardo, quien dirigió al equipo en los últimos nueve encuentros, obteniendo apenas dos triunfos, seis empates y una derrota. Su salida marcó el inicio de una serie de desvinculaciones que afectan a gran parte del plantel.
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Según trascendió en medios locales, la institución decidió finiquitar a la mayoría de los jugadores que formaban parte del equipo durante esta temporada. Solo nueve futbolistas mantienen contrato vigente, y de ellos, únicamente cuatro pertenecen de manera estable al club: Sebastián Parada, Martín Carreño, Martín Larraín y Lucciano Moreno.
El resto son futbolistas que estaban a préstamo y deberán definir su continuidad en las próximas semanas. Entre ellos se encuentran Yerald Pinilla, Carlos Hormazábal, Miguel Espinoza, Mateo Guerra y Miguel Figueroa.
Con esta medida, San Luis busca iniciar una nueva etapa, apostando por una profunda renovación que le permita armar un plantel competitivo para el 2026 y volver a ilusionarse con el retorno a la Primera División del balompié nacional.
