Un complicado panorama están viviendo cientos de vecinos desde hace varios años en el sector Los Carreras, a un costado del Hospital de La Calera, quienes aseguran convivir con una realidad que definen como una verdadera “zona de sacrificio”. Aunque la denuncia no es nueva, volvió a tomar fuerza tras el testimonio de Elías Fuentes, residente del sector, quien sostiene que la contaminación acústica y el material particulado han ido en aumento desde los años 90, cuando Cemento Melón trasladó parte de sus operaciones hacia la zona sur de la ciudad. “Después de los años 90, cuando Cemento Melón cambió sus instalaciones para el lado del hospital, esta zona que antes era menos contaminada pasó a ser zona de sacrificio”, afirmó.
Según su relato a La Estrella de Quillota, los reclamos y evidencias entregadas al encargado comunitario de la empresa no han logrado una respuesta concreta, asegurando que las noches son especialmente complejas: hablan de caída de polvo industrial sobre los techos y patios, ruidos constantes de maquinaria en mal estado y mantenciones que se realizan sin considerar el impacto en la comunidad. “La evidencia puede mostrar la cantidad de material que cae durante las noches, también se puede evidenciar los ruidos que se producen en tiempo de operaciones (…) por falta de mantenimiento y conciencia”, detalló Fuentes.
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El problema, afirman los residentes, no se limita a la vida doméstica. En calle San Diego, donde se encuentra el Departamento de Salud Municipal, también se perciben los efectos de la polución. Allí, vecinos insisten en que muchas de las enfermedades respiratorias que afectan a la comunidad no han sido atendidas con la seriedad que requieren. “La autoridad y los políticos no les importa lo que sucede acá, donde mucha gente ha muerto por enfermedades respiratorias”, expresó Fuentes, quien junto a otros residentes exige instalar estaciones de monitoreo independientes en los sectores más expuestos.
A juicio de la comunidad, los puntos de medición actuales, que pertenecen a la empresa, están ubicados lejos del área más crítica, por lo que no reflejan la realidad. Ante ello, ingresaron recientemente una denuncia ante la Superintendencia del Medio Ambiente, pidiendo fiscalización en terreno y monitoreos independientes para constatar lo que, aseguran, viven más de 20 mil personas afectadas por la contaminación.
El tema llegó también al Concejo Municipal, donde el concejal Juan Carlos Reyes pidió que se consideren las demandas de los vecinos. “Se comunicaron conmigo nuevamente los vecinos de Los Carreras, en la polución, que es un tema no menor. Probablemente nunca se han hecho estudios de silicosis”, planteó. Aunque reconoció que no es una atribución directa del municipio, solicitó buscar apoyo desde el área de salud e implementar medidas de mitigación. En tanto, los vecinos insisten en que su demanda es simple y urgente: “No pedimos que se cierre la empresa, pedimos que se respete la vida de quienes vivimos aquí”, concluyó Fuentes.
