La comuna de Zapallar vuelve a enfrentar un escenario de tensión vecinal a raíz de la presentación de un nuevo proyecto habitacional que busca instalarse en un sector tradicionalmente residencial. De acuerdo con información publicada por The Clinic, la iniciativa está siendo desarrollada por la Inmobiliaria El Belloto e incluye la construcción de 10 viviendas de dos pisos y alrededor de 230 metros cuadrados, además de 24 estacionamientos, todo en un terreno donde antes existían únicamente dos casas. Este cambio encendió las alertas entre los habitantes del entorno inmediato.
Los vecinos sostienen que el proyecto aumentará significativamente la densidad habitacional y, con ello, el flujo vehicular en una zona que, según comentan, no está preparada para soportar un tránsito mayor. La calle 18 de Septiembre, donde se emplaza el proyecto, es descrita por residentes como un espacio reducido, sin la capacidad vial necesaria para absorber el movimiento asociado a un conjunto de estas dimensiones. La preocupación principal apunta a la seguridad, la accesibilidad y el impacto en la vida cotidiana del sector.
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Desde la municipalidad, encabezada por el alcalde Gustavo Alessandri Bascuñán, aclararon que la iniciativa cuenta con un permiso de edificación vigente y ajustado a la Ley General de Urbanismo y Construcciones. El municipio enfatizó que, si bien comprende las inquietudes planteadas por la comunidad, sus decisiones deben enmarcarse estrictamente en la legalidad. Indicaron que no tienen facultades para invalidar proyectos que cumplen con la normativa vigente, argumentando que esa institucionalidad entrega certeza tanto a los vecinos como a las empresas que operan en la comuna.
Este nuevo episodio se da pocos meses después del polémico caso del supermercado Unimarc, que movilizó a más de 840 residentes en mayo pasado. En esa ocasión, la oposición surgió por el temor a un incremento importante del flujo vehicular, lo que podría afectar la seguridad y la tranquilidad del balneario. Aunque la Corte Suprema confirmó que la empresa no podía ejecutar el proyecto tal como estaba planteado, la compañía insistió en que continuará adelante, ajustándose a las exigencias impuestas por la justicia.
Con ambos casos aún frescos en la memoria colectiva, la tensión entre desarrollo inmobiliario, decisiones municipales y demandas ciudadanas vuelve a instalarse en Zapallar. La disputa refleja una discusión más amplia: cómo compatibilizar el crecimiento urbano con las características y expectativas de una comunidad que busca mantener su identidad y calidad de vida frente al avance de nuevas construcciones.
