Marcelo Lagos advierte que Chile enfrenta los incendios forestales “a poto pelao’”, sin normativa suficiente y con un escenario que llegó para quedarse.

Marcelo Lagos y su análisis ante los incendios en Chile: “estamos a poto pelao’”

NACIONALES

Los incendios forestales que han golpeado con fuerza a las regiones del Biobío y Ñuble durante los últimos días no solo han dejado una estela de destrucción, sino que también han vuelto a instalar un debate profundo sobre la preparación del país frente a este tipo de emergencias. En ese contexto, el geógrafo Marcelo Lagos fue categórico al analizar el escenario actual: Chile enfrenta los incendios “a poto pelao’”, sin una base normativa sólida que permita anticiparse al desastre.

El académico sostuvo que, a diferencia de otros riesgos naturales como los terremotos, los incendios forestales se han transformado en una de las amenazas más letales del país, precisamente por la ausencia de reglas claras y una planificación territorial efectiva. A su juicio, los recientes siniestros están evidenciando una debilidad estructural en la forma en que se aborda este peligro.

Las cifras oficiales reflejan la magnitud de la tragedia: 21 personas fallecidas, cerca de 20 mil damnificados y más de 800 viviendas completamente destruidas en el sur del país. Para Lagos, estos números confirman que el foco no puede estar solo en la respuesta, sino en la prevención.

Te puede interesar: Municipalidad de La Calera fortalece acciones preventivas ante riesgo de incendios forestales

En ese sentido, cuestionó que el fortalecimiento de recursos para el combate del fuego —como aeronaves, voluntarios o mayor despliegue de Conaf— termine siendo solo una solución superficial si no se avanza en evitar que el incendio llegue a zonas habitadas. “La pregunta de fondo es cómo evitamos que la emergencia ocurra y no solo cómo la apagamos”, planteó.

El geógrafo apuntó también a la discusión legislativa en torno a la Ley de Incendios, que se encuentra en trámite desde 2023 y que recientemente fue despachada por la Comisión de Hacienda tras la suma urgencia del Ejecutivo. Según Lagos, esta normativa podría ser un paso relevante, aunque reconoce que su implementación implicará mayores exigencias para el sector privado, especialmente en el manejo del combustible vegetal y la protección de los asentamientos humanos.

En su análisis, el académico fue claro en advertir que el escenario climático no dará tregua. El aumento sostenido de las temperaturas y la mayor recurrencia de eventos extremos hacen prever temporadas de incendios cada vez más intensas, incluso con mayores recursos disponibles para el combate aéreo y terrestre.

Finalmente, Lagos comparó la experiencia del país frente a los terremotos con la realidad de los incendios forestales. Mientras en materia sísmica existe una cultura de autocuidado construida durante décadas, en los incendios persiste la incertidumbre, la falta de puntos seguros de evacuación y sistemas de alerta que no siempre entregan información clara sobre hacia dónde desplazarse, lo que evidencia —según planteó— la complejidad y urgencia del problema.