La vocera de Gobierno, Mara Sedini, salió a respaldar el fuerte incremento en el precio de los combustibles anunciado por el Ejecutivo, asegurando que se trata de una medida inevitable en medio del complejo escenario fiscal que enfrenta el país.
El ajuste, calificado como uno de los más altos en los últimos años, contempla un alza de $370 por litro en la bencina de 93 octanos y de $580 en el diésel, según informó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Gobierno justifica medida por crisis fiscal
En entrevista con Canal 13, la ministra fue enfática: “no había otra opción”. Según explicó, el Estado no cuenta con los recursos necesarios para seguir conteniendo el precio de los combustibles.
“Estamos en el límite de la deuda. Chile no tenía otra alternativa que nivelar los precios reales del petróleo”, afirmó, apuntando directamente a la estrechez fiscal como principal argumento detrás de la decisión.
En esa línea, detalló que mantener artificialmente bajos los precios implicaría un gasto semanal que podría superar los 160 millones de dólares en pocas semanas, recursos que —según sostuvo— son necesarios para financiar áreas críticas como salud y políticas sociales.
La secretaria de Estado advirtió que sostener subsidios en este contexto afectaría directamente la capacidad del Estado para responder a otras necesidades urgentes.
“Si nos gastamos esta plata semanal, no tendríamos cómo financiar derechos sociales, como las listas de espera”, señaló, enfatizando el costo de oportunidad que implica intervenir el precio de los combustibles.
Además, reconoció que se trata de una medida compleja: “es una situación muy dolorosa”, aunque insistió en que responde a un escenario económico global y a restricciones internas.
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Críticas al gobierno anterior
En medio de la controversia, Sedini también apuntó a la administración del expresidente Gabriel Boric, acusando falta de previsión ante eventuales crisis económicas.
“Las crisis existen y los países tienen que estar preparados. Lo que nos ocurrió es que no tenemos esa capacidad”, sostuvo.
A juicio de la vocera, el país enfrenta la actual coyuntura sin ahorros suficientes, lo que obliga a tomar decisiones impopulares como el ajuste en los combustibles.
Medidas y costo político
Pese al impacto que tendrá en el costo de vida, el Gobierno aseguró que impulsará medidas de apoyo dirigidas a los sectores más vulnerables y a la clase media.
“Entendiendo que hay un costo político, estamos haciendo lo mejor para los chilenos”, concluyó la ministra, en medio de un debate que ya comienza a escalar tanto en el ámbito político como en la opinión pública.
