El nuevo Boulevard Nocturno “Entre Luces” tuvo su estreno oficial en el centro de Quillota con una masiva asistencia de público, consolidándose rápidamente como un nuevo panorama turístico y recreativo para la comuna. Sin embargo, la alta concurrencia también dejó en evidencia problemas de congestión vehicular y desvíos de tránsito, especialmente en el sector de Blanco con Maipú, punto principal donde se desarrolla la iniciativa.
El proyecto, impulsado por la Oficina de Turismo de la Municipalidad de Quillota, busca recuperar espacios públicos y potenciar la vida nocturna del centro, permitiendo que restaurantes, bares y comercios saquen sus mesas a la calle, acompañados de música en vivo, DJ, emprendedores locales, gastronomía y presentaciones artísticas, como cueca y espectáculos culturales.
Durante la jornada inaugural, el municipio desplegó un operativo especial de seguridad que incluyó patrulleros municipales, drones y personal en terreno, con el objetivo de resguardar a los asistentes y apoyar los cortes de tránsito necesarios para el desarrollo de la actividad. Desde la administración comunal destacaron el evento como un hito en la promoción turística local y en la recuperación de espacios urbanos para el encuentro ciudadano.
No obstante, vecinos y conductores reportaron importantes tacos en calles aledañas, especialmente en los accesos al centro, debido al cierre parcial de vías y al alto flujo de personas. Esta situación abrió el debate sobre la necesidad de mejorar la planificación vial y los desvíos, considerando que el Boulevard se realizará de forma permanente durante el verano.
Según lo informado por el municipio, el Boulevard “Entre Luces” se desarrollará de jueves a sábado desde las 19:30 horas hasta la 01:00 de la madrugada, extendiéndose hasta el mes de marzo. La iniciativa cuenta con la participación de más de 20 locales adheridos, fortaleciendo el comercio local y la oferta turística nocturna de Quillota.
Mientras el proyecto avanza como una nueva alternativa recreativa para vecinos y visitantes, el desafío ahora será equilibrar el impacto positivo en el turismo con una mejor gestión del tránsito, para evitar que la experiencia se vea opacada por problemas de movilidad urbana.
