en Monitoreo de Insectos
En el marco del Mes de la Educación Técnico Profesional, estudiantes de tercero medio
del Liceo Agrícola de Quillota iniciaron su celebración con una capacitación teórica sobre
monitoreo e identificación de insectos como estrategia clave para fomentar el equilibrio
entomológico de los sistemas productivos.
La charla fue dirigida por el ingeniero agrónomo, Francisco Carvallo, profesional de
Centro Ceres, quien compartió con las y los jóvenes la importancia de elaborar planes de
control y seguimiento en los cultivos, destacando que “el conocimiento de la biodiversidad
y la correcta identificación de insectos, ya sean benéficos o plagas, permite tomar mejores
decisiones, más responsables y eficientes en la gestión agrícola”.
Desde el establecimiento, Rodrigo Muñoz, profesor y jefe de Producción, detalló que “este
encuentro se enmarca en una serie de talleres que tienen por objetivo acercar a las y los
estudiantes a prácticas actuales en la producción agrícola sustentable, fortaleciendo sus
competencias técnicas y su formación como futuros trabajadores”.

En sus palabras, el profesional resalta la importancia de generar planes de vinculación
con instituciones del área agrícola que fortalezcan las habilidades de las y los estudiantes.
“Con Ceres, llevamos bastantes años de trabajo conjunto, un vínculo que permite
robustecer la malla curricular y dar respuesta a un mejor perfil de egreso”, precisó Muñoz.
Al respecto, Francisco Carvallo señaló: «Esta charla impulsa el monitoreo de insectos
como una estrategia basal para el equilibrio entomológico de los sistemas agrícolas. Una
propuesta que se suma a varias acciones que desarrollamos en conjunto al
establecimiento desde hace varios años, con el propósito de avanzar hacia una educación
ambiental que tenga como base la sustentabilidad y la agroecología».
Con este encuentro, el Liceo Agrícola de Quillota reafirma su compromiso con la entrega
de conocimientos actualizados y con pertinencia territorial, acercando a sus estudiantes a
experiencias que vinculan el quehacer académico con las demandas reales del sector
agrícola.
