Una fuerte controversia generó la sanción aplicada a un turista israelí sorprendido fumando al interior del Parque Nacional Torres del Paine, una conducta expresamente prohibida debido al alto riesgo de incendios forestales. El hecho terminó con el pago de una multa de $2 millones y la prohibición de ingresar a Chile por un período de tres años, una cifra que para muchos resulta desproporcionadamente baja considerando el peligro que implica una acción de este tipo en un área protegida.
El caso corresponde a Ido Krinsky, ciudadano israelí que fue grabado mientras encendía un cigarrillo en el sector del Camping Pehoé, específicamente al inicio del sendero Cóndor. La situación ocurrió el pasado 15 de enero y rápidamente se viralizó, generando indignación entre autoridades, organizaciones medioambientales y la opinión pública.
La salida judicial se resolvió mediante una suspensión condicional del procedimiento, acordada en el Juzgado de Garantía de Puerto Natales, tras una audiencia entre el Ministerio Público y el imputado. Como parte de las condiciones, Krinsky debió realizar un pago de $2 millones en favor del Cuerpo de Bomberos de Última Esperanza y aceptar la prohibición de ingreso al país durante tres años, lo que también le impide volver al parque nacional.
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Con el cumplimiento de estos requisitos, el tribunal dejó sin efecto las medidas cautelares que pesaban sobre el imputado, las cuales incluían firma mensual y prohibición de salir de la región de Magallanes. La causa, además, se enmarca en la Ley de Bosques, normativa que busca proteger áreas de alto valor ecológico frente a acciones que puedan provocar daños irreparables.
Este episodio corresponde al segundo caso similar protagonizado por un turista israelí en Torres del Paine en menos de una semana. En un hecho anterior, ocurrido en el campamento Dickson, otro visitante fue sorprendido fumando y sancionado con el pago de $1 millón a Bomberos, además de la prohibición de ingresar al país por un año. Ambos casos reabrieron el debate sobre la real efectividad de las sanciones y la necesidad de aplicar castigos ejemplares que disuadan conductas de alto riesgo en parques nacionales.
