Un inédito conflicto judicial enfrenta a una empresaria con Enjoy Viña del Mar, luego que la mujer iniciara acciones legales para exigir el pago de un premio que superaría los $3.800 millones, monto que, según afirma, fue arrojado por una máquina tragamonedas del recinto.
El episodio ocurrió el 11 de noviembre de 2025 en el denominado Salón Open del casino ubicado en Viña del Mar. De acuerdo con la presentación judicial, la máquina identificada con el número 25316 marcó un premio exacto de $3.816.219.496, cifra que generó sorpresa tanto en la clienta como en quienes se encontraban en el lugar.
Sin embargo, tras las primeras felicitaciones, personal técnico del recinto le habría informado que el monto correspondía a un error del sistema. Según el escrito ingresado por su abogado, Hugo Botto Oakley, supervisores y técnicos revisaron el equipo y señalaron que el comportamiento de la máquina se debía a una falla en el software, descartando así el pago.
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Ante la negativa del casino, la empresaria presentó un reclamo formal ese mismo día. Posteriormente, el 14 de noviembre, acudió al recinto junto al notario Francisco Fuenzalida Rodríguez para constatar el estado de la máquina, la cual, según se detalla, se encontraba apagada. En esa instancia también se solicitó el resguardo de las grabaciones del salón entre las 12:00 y las 17:00 horas.
La ofensiva legal avanzó con la presentación de una medida prejudicial preparatoria, que busca reunir antecedentes antes de interponer una eventual demanda. El tribunal fijó para el 15 de abril de 2026 una audiencia de exhibición de documentos, donde se ordena a la empresa presentar grabaciones del sector y detallar el programa de juego operativo ese día, incluyendo información sobre el software utilizado.
Desde Enjoy declinaron referirse al fondo del asunto, señalando que la Superintendencia de Casinos de Juego mantiene una investigación en curso. El caso podría sentar un precedente en materia de responsabilidad tecnológica y pago de premios en la industria del juego en Chile.
