Familias y miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se unieron en una jornada de esfuerzo y dedicación para restaurar sepulturas centenarias en el Cementerio Municipal El Mayaca. Con cariño y materiales adecuados, rescataron sepulturas que datan de antes de 1890, contribuyendo a preservar un valioso patrimonio histórico de Quillota.
La actividad no solo se centró en la restauración física de las sepulturas, sino también en la memoria y homenaje a quienes ya no están. Niños, jóvenes y adultos participaron en momentos de reflexión y recordación, reforzando la conexión entre la comunidad y su historia.
Esta iniciativa, que se realizó por primera vez en el cementerio, dejó una huella imborrable, demostrando cómo el trabajo conjunto puede generar un impacto positivo en la conservación del patrimonio local.
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La importancia de la memoria colectiva en Quillota
Además de la reparación y limpieza, la jornada permitió transmitir el valor de honrar a quienes nos precedieron. Los participantes coincidieron en que esta experiencia fortalece la identidad y el sentido de pertenencia de la comunidad, promoviendo la valoración de su pasado y fomentando un vínculo más profundo con la historia de Quillota.
La actividad se transformó en un recordatorio tangible de que la memoria colectiva es un legado que une generaciones, conecta a las personas con sus raíces y enriquece la cultura local.
