Por Daniela Muñoz C.
La posibilidad de una nueva paralización del transporte público en la Región de Valparaíso comenzó a tomar fuerza luego de que dirigentes de los conductores de la locomoción colectiva manifestaran su molestia por los retrasos en el pago de subvenciones comprometidas por el Estado.
El conflicto se arrastra desde hace varios meses y ya tuvo un punto crítico el pasado 27 de abril, cuando los trabajadores protagonizaron una paralización que afectó a miles de usuarios del Gran Valparaíso. En aquella oportunidad, el movimiento se depuso tras un acuerdo alcanzado con el Ministerio de Transportes, que comprometió la regularización de los recursos adeudados.
Sin embargo, a pesar de que se informó que los pagos comenzarían a concretarse durante la segunda quincena de junio, los conductores aseguran que aún no existen fechas claras ni garantías concretas respecto al cumplimiento de los compromisos asumidos.
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Conductores advierten pérdida de confianza en las autoridades
El presidente del Sindicato de Conductores de Viña Bus, Hugo Ramírez, manifestó a La Estrella de Valparaíso su preocupación por la falta de certezas en torno a la entrega de los recursos y cuestionó la ausencia de respuestas concretas desde el nivel central.
“Ninguna autoridad se ha comprometido formalmente a una fecha, porque ningún plazo se cumplió y no quieren que eso mismo les pase”, señaló el dirigente, agregando que las decisiones dependen directamente de las autoridades nacionales.
Ramírez sostuvo además que la paciencia de los trabajadores comienza a agotarse y que existe una creciente desconfianza frente a los anuncios realizados por las autoridades.
“Los conductores ya no le creen a las autoridades. Vamos a esperar una semana aproximadamente, que es el plazo que nos dieron, pero si no hay respuestas vamos a tener que tomar medidas y realizar un paro”, advirtió.
Posible movilización podría sumar a otros sindicatos
La preocupación no se limita únicamente a los trabajadores de Viña Bus. El mismo escenario afecta a conductores de otras empresas que operan en el Gran Valparaíso, donde también existe inquietud por el retraso en los pagos comprometidos.
De hecho, algunos microbuses ya exhiben mensajes alusivos a una eventual paralización, reflejando el descontento que existe entre los trabajadores del sector.
Mientras continúan las gestiones y se esperan definiciones desde el nivel central, los dirigentes aseguran que durante los próximos días evaluarán los pasos a seguir. De no existir avances concretos, una nueva movilización podría afectar nuevamente el funcionamiento de la locomoción colectiva en la región.
