En medio de la paralización del transporte público que afecta a distintos puntos del Gran Valparaíso, el seremi de Transportes, Matías Valenzuela, aseguró que el Gobierno cuenta con los recursos necesarios para saldar la millonaria deuda que motivó la movilización de los conductores.
La medida de presión, impulsada por gremios del transporte, se origina en una deuda que superaría los $20 mil millones, vinculada a subsidios y bonos impagos, además del impacto del alza en los combustibles. El escenario ha generado complicaciones principalmente en comunas como Quilpué y Villa Alemana.
Las declaraciones de la autoridad fueron difundidas a través de los canales oficiales de la Seremi de Transportes de Valparaíso, donde abordó el conflicto y el estado de las gestiones.
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Apuntan a deuda arrastrada desde el gobierno anterior
En ese contexto, el seremi explicó que los montos pendientes corresponden a compromisos que se arrastran desde el año pasado, atribuyéndolos a la gestión anterior.
“Estamos trabajando para regularizar los pagos pendientes a los operadores que se arrastran desde el año pasado, dialogando permanentemente con los gremios. Los recursos están disponibles y estamos viendo la vía administrativa para saldar esta herencia que se arrastra desde el gobierno anterior”, afirmó Valenzuela.
La autoridad también indicó que se han sostenido reuniones con distintos actores del sector en las últimas semanas, trabajo que se ha coordinado con la Delegación Presidencial y el nivel central del ministerio. En esa línea, adelantó que las gestiones continuarán con nuevos encuentros en Santiago.
Pese al conflicto, el seremi aseguró que el impacto de la paralización no ha sido generalizado en toda la región, señalando que en otras zonas del Gran Valparaíso el transporte público ha seguido operando con relativa normalidad.
El conflicto mantiene en alerta a miles de usuarios, mientras se espera que las conversaciones entre el Gobierno y los gremios permitan destrabar una situación que tensiona el sistema de transporte regional.
